Los viajes al Tíbet son duros debido principalmente a su altura, estando Lhasa a 3.650 metros, por lo tanto recomendamos a nuestros clientes que se hagan un chequeo médico antes de emprender el viaje. Este chequeo médico debe ser más extenso de lo normal, y se debe mencionar específicamente cualquier problema crónico o medicación que se esté tomando. El doctor también tendrá que aconsejar con respecto a la mejor medicación para el mal de altura.
La prevención es siempre la mejor medicación. Los problemas de estómago, suelen ser los males principales que afectan a los viajeros, pero en la mayoría de los casos no suelen ser problemas graves. Las comidas que tomemos deben estar bien cocinadas y no deberemos beber agua del grifo o ríos o manantiales. Existen bastantes compañías de refrescos y aguas embotelladas, para nuestra conveniencia.
La leche debe ser siempre hervida y el yogurt en general suele ser bueno. El té y el café no tendrán que representar problemas dado que se requiere agua hervida para prepararlo. Las ensaladas se deben lavar en agua iodada y las frutas siempre peladas.
Conviene lavarse las manos con frecuencia y lavarse los dientes con agua embotellada. Evitar los cambios de temperatura bruscos y evitar el sol cuando las temperaturas son altas y abrigarse cuando la temperatura baja. Evitar picaduras de insectos teniendo cuidado de cubrirse convenientemente y utilizar repelentes.
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